¡Oh Dios grande y glorioso,

Señor mío Jesucristo,

ilumina, te ruego,

las tinieblas de mi mente,

dame una fe recta,

una sólida esperanza,

y un amor perfecto!


Haz que te conozca ¡Oh Señor!

para que en toda cosa todo lo haga

conforme a tu verdadera y

santa voluntad.

¡Amén